Aspectos
de mi práctica educativa donde se presenta la comunicación
Los procesos
comunicacionales representan un eje central en la práctica educativa; y es que
a través de ellos puede establecerse lo que autores como Paulo Freire asumen
como elemento epistemológico en torno del cual gira el proceso educativo, me
refiero al diálogo. Desde luego el diálogo, es uno de los aspectos importantes
en mi práctica educativa y al establecer un diálogo abierto con mis estudiantes
aseguro que la comunicación también esté fluyendo en ambos sentidos.
Otro elemento o
aspecto relevante que acompaña el establecimiento del diálogo y de la
comunicación es que ambos estén dirigidos hacia la búsqueda de significados
relevantes, que tengan un sentido orientado a las especificidades de los
contenidos temáticos de la asignatura. Pues lo importante es que en los
espacios de interacción en el aula presencial o virtual, se tengan en cuenta
los objetivos del proceso educativo, cuales la reflexión crítica sobre la
información adquirida de los textos y la construcción de conocimiento, sólo
para mencionar algunos.
A partir de
ello se hace indispensable el cuidado de otro aspecto relevante de la práctica
educativa: que la comunicación se establezca a través de los múltiples
lenguajes que pueden manifestarse durante el proceso educativo. María Elena
Chan Núñez, en su artículo “Educación a distancia y competencias educativas”
señala la participación de distintos lenguajes en los espacios de interacción
virtual, lo mismo que presencial: el lenguaje verbal, el escrito, el icónico y
el audiovisual; todos ellos representando las distintas competencias
comunicativas que permiten la interacción entre educandos y educadores. En
añadidura a éstos, en el foro problematizador, señalé la importancia de
considerar la dimensión analógica de la comunicación, la que nos habla de la
dimensión relacional y de contexto, para la cual habrá que realizar una
traducción cuidadosa que el uso correcto de los distintos lenguajes mencionados
habrá de asegurar.
Finalmente, el
mismo lenguaje en sus distintas dimensiones, también es un aspecto relevante en
la práctica educativa, pues así como señalan Verónica Turcott y María Montero
citando a Mario Kaplún en la presentación del nodo IV, “el lenguaje es el
instrumento del pensamiento”, lo refleja y en la medida en que se posea un
lenguaje, “no sólo podemos comunicarnos sino que podemos pensar”, desde luego
en el proceso educativo el objetivo es cultivar este lenguaje, refinarlo y
desarrollarlo.
Agentes
educativos con los que interactúo
La interacción más
relevante en la práctica educativa, desde luego se da con los estudiantes, de
tal manera que el docente y los estudiantes pueden considerarse los actores más
importantes del proceso educativo. Pero, así como señalé en nodos anteriores,
tanto el docente como los estudiantes interactúan con otros actores que también
intervienen en el proceso educativo porque de una manera u otra, son parte de
la red de relaciones comunicacionales que inciden en nuestras identidades y
formas de entender y explicar el mundo. Por ejemplo, los docentes siempre
establecen alguna suerte de relación con otros agentes institucionales sean
éstos sus autoridades de las que reciben directivas, otros colegas con los que
pueden llegar a entablar diálogos y debates sobre contenidos específicos,
prácticas o conversaciones sobre ciertos grupos y/o estudiantes específicos.
Otro ejemplo, cuando interactúo con el encargado de medios audiovisuales, con
el que en más de una ocasión hemos realizado conjuntamente alguna selección de
material cinematográfico o documental con el fin de elegir los más adecuados
para un dado tema. A tal propósito quiero citar a Lorenzo García Aretio (2008), “… la
intervención de diversos agentes en el proceso de enseñar y aprender, … la
institución como portadora de la responsabilidad de enseñar … a través de
medios de comunicación y materiales de estudio diseñados y producidos también
por la institución, mismos que distribuye en diferentes soportes tecnológicos”. Esto
me parece, hace referencia a todo el background, detrás del docente, un
universo compuesto de investigadores y administradores que se encargan de
planear todo lo necesario para el proceso educativo y que por lo mismo son
parte integrante de este mismo proceso.
Procesos y
medios con que se desarrolla la comunicación
Si pensamos en la
educación como un proceso donde la comunicación juega un papel central, tienen
un sentido orientador las preguntas que Mario Kaplún formula a propósito de
cómo se ejerce el lenguaje y cómo se enriquece en la búsqueda de un diálogo en
el que entran en juego, no sólo el lenguaje, sino el pensamiento y la expresión
entre interlocutores. Es el diálogo que orienta el aprendizaje de los
estudiantes, por lo que habrá de establecerse de manera continua y a través de
todos los medios como el de los múltiples lenguajes que conforman las
competencias comunicativas del hablar, escuchar, leer, entender y escribir, a
través de las cuales se va estableciendo el proceso de construcción del
aprendizaje.
Esto es especialmente
cierto para la educación a distancia
donde la comunicación se da a través de las tecnologías que pueden enlazar los
distintos sujetos situados cada uno en un específico contexto espacial y
temporal. Entonces si por un lado tenemos el establecimiento de un diálogo
permanente, por el otro éste lo podemos gestionar a través de múltiples medios
que los docentes tenemos a disposición como las videoconferencias, un tema
escrito, una presentación icónica en ppt., o un video; son todas competencias
por la cuales es posible desarrollar la comunicación en el aula
presencial/virtual. En mi práctica, de hecho, estoy empezando a dar un uso
extenso a todas estas modalidades de la comunicación, y claramente a las
discusiones no sólo en clase sino virtualmente a través de breves escritos que
los estudiantes presentan en los foros comunes, y en donde también yo, como
docente, presento textos y las instrucciones para que los estudiantes realicen
sus actividades. Respecto de este último elemento, he constatado, por ejemplo,
el valor de la redundancia de los mensajes comunicados, cuando por primera ves
se expresan por voz en el salón de clase pero luego se plasman en un breve
texto escrito a veces acompañado por un
simple diagrama y de ser el caso que persista alguna duda, volver a explicar
por escrito los pasos por los que llevar a cabo una determinada actividad; esta
redundancia en comunicar el mismo mensaje a través de distintos lenguajes me ha
resultado muy eficaz.
Ideas y
posibles planes para la mejora de la comunicación en el anteproyecto de
intervención para mi práctica
Sin duda la propuesta de
autodiagnóstico para la evaluación de las propias habilidades que propuse en una
actividad anterior, también está resultando ser un instrumento útil para los
procesos comunicacionales en el entendido de que una de las cosas que se están
materializando en la relación con los estudiantes es una base común de
elementos (habilidades a desarrollar señaladas por los mismos estudiantes)
sobre los cuales es posible establecer un diálogo. Me refiero a una base común
en el sentido de haber asignado de común acuerdo un sentido y un significado a
la habilidad específica sobre la cual el estudiante y el docente hemos
convenido trabajar. Entonces no sólo mejora la comunicación, como requisito
previo para el diálogo, sino que se vislumbra la posibilidad de enfocar más
atinadamente las tutorías en puntos específicos del proceso de aprendizaje del
mismo estudiante.
Mejorar la comunicación
también concierne al contexto relacional que se genera entre el docente y los
estudiantes. Esta idea la propongo a partir de la dimensión analógica de la
comunicación (ver actividad problematizadora) y en lo específico concierne el
lenguaje no-verbal que comunica estados de ánimo así como algunos elementos
vinculados con la situación emocional de los actores del proceso educativo. Si
bien he trabajado esta cuestión en el contexto presencial, el reto apunta a
encontrar una modalidad que puede resultar eficaz en el contexto de la
educación en línea. El punto de inicio es que ha resultado muy útil para
establecer un diálogo más abierto y por ende una comunicación más efectiva,
señalar a los estudiantes o ayudarles a encontrarlo, el significado de algunos
gestos, de ciertas posturas, de los tonos de voz, todos elementos no-verbales a
través de los cuales los estudiantes como el docente están comunicando; la intención es discernir y llenar de
significado esta comunicación que no tiene voz lo cual, me parece, abona a por
lo menos dos aspectos de la práctica
educativa: el primero, tomar conciencia de lo que la comunicación no-verbal
quiere decir cuando se le ponen palabras. El segundo aspecto, evidenciar cómo
el docente está atento a todos los actos comunicativos de los estudiantes y
ofrecer apoyo y tutoría cuando necesario, lo cual abona al establecimiento de
un diálogo más abierto y profundo que genera un clima de confianza y
acompañamiento que muchas veces los estudiantes esperan del docente. Quizás no
son del todo claros aún los vínculos que esta práctica pueda mantener con el
proceso educativo, pero tal vez valga la pena reflexionar sobre ello.
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